Llega con una sonrisa llena de perlas blancas,
Su vestido refleja el verde de la primavera
Y su aroma es tan dulce y seductor como el de las rosas.
Su mirada es penetrante y sientes como esta te controla.
Te domina y con cada parpadeo sientes como te hundes;
Pero este sentimiento de impotencia ante ella lo disfrutas.
Ella coquetea alrededor tuyo invitándote a un café.
Hablan sobre todo tipo de temas y así ella penetra en tu mente.
Te hace una caricia con la mirada y su olor te arropa.
Sientes como te lleva lentamente por un vacío y caes por ella.
Te da una sonrisa y tu corazón brinca un latido; eres ya su presa.

Se hace de noche y continuas intrigado y ella te dice:
“Esto es amor a primera vista, hazme tuya”
Y tu como hombre débil accedes a su petición y sin más
Tomas su cuerpo arrebatando su libertad y haciéndola tuya.
Lentamente y contra la pared ella te hace creer que la dominas.
Sus gemidos te piden más y tu como buen perro esclavo brindas más.
Te entregas dándole cada centímetro de tu vida, con ira y luego paz.
Ella entonces te empuja y tu cayendo al suelo piensas que es todo un juego.
Sonríes y sin mas ella se trepa encima para hacerte suya nuevamente.
Ella sonríe mientras lentamente con un cuchillo corta tu cuello.
Ahora ves como la pasión se torna en crimen y lentamente te arrepientes.
Sientes como tu corazón palpita mientras toses ya que te ahogas en tu sangre.
Ella, recostada en tu pecho sin ningún sentido de remordimiento,
Pues ella no tiene culpa de los impulsos que la invaden, no puede ir contra su naturaleza.
Ella es la muerte y ella no espera; llega cuando menos uno espera.
Su vestido refleja el verde de la primavera
Y su aroma es tan dulce y seductor como el de las rosas.
Su mirada es penetrante y sientes como esta te controla.
Te domina y con cada parpadeo sientes como te hundes;
Pero este sentimiento de impotencia ante ella lo disfrutas.
Ella coquetea alrededor tuyo invitándote a un café.
Hablan sobre todo tipo de temas y así ella penetra en tu mente.
Te hace una caricia con la mirada y su olor te arropa.
Sientes como te lleva lentamente por un vacío y caes por ella.
Te da una sonrisa y tu corazón brinca un latido; eres ya su presa.

Se hace de noche y continuas intrigado y ella te dice:
“Esto es amor a primera vista, hazme tuya”
Y tu como hombre débil accedes a su petición y sin más
Tomas su cuerpo arrebatando su libertad y haciéndola tuya.
Lentamente y contra la pared ella te hace creer que la dominas.
Sus gemidos te piden más y tu como buen perro esclavo brindas más.
Te entregas dándole cada centímetro de tu vida, con ira y luego paz.
Ella entonces te empuja y tu cayendo al suelo piensas que es todo un juego.
Sonríes y sin mas ella se trepa encima para hacerte suya nuevamente.
Ella sonríe mientras lentamente con un cuchillo corta tu cuello.
Ahora ves como la pasión se torna en crimen y lentamente te arrepientes.
Sientes como tu corazón palpita mientras toses ya que te ahogas en tu sangre.
Ella, recostada en tu pecho sin ningún sentido de remordimiento,
Pues ella no tiene culpa de los impulsos que la invaden, no puede ir contra su naturaleza.
Ella es la muerte y ella no espera; llega cuando menos uno espera.

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