Así me dejas, ¿no?, en el olvido,
Como si nada hubiese significado
Todo aquello ocurrido en el pasado.
Tirado y solo en el frío.
Me utilizas a conveniencia
Y cuando no sientes hastío
Por lo que ya más de un año has tenido.
Enfréntate, ¡no seas cobarde!
No llores por decisiones que tu tomaste.
No soy una camisa, un abrigo
Que cuando la ensucias la lavas
O cuando hace demasiado calor lo guardas.
Pues mi presencia te acalora
Y decides apartarme ahora.
Dime entonces ¿por qué llorar?
Tus lagrimas son de costumbre,
Tus lamentos son de soledad.
No me vas a extrañar
Y con el tiempo de me no te haz de acordar.
Que rabia me da por lo que estaba dispuesto a ti entregar.
Me enfurezco porque no fuiste capaz de ver
Todo lo que juntos pudimos ser.
Pero ya que más da, pues yo también me canse.
jueves, 30 de abril de 2009
Lo Que Hoy Siento
Doloroso consuelo mi pobre soledad.
Aquí en desamparo, que cruel esta maldita realidad.
Que dolor tan poderoso el saber,
El poder ver lo que mis sentimientos reprimen.
Navegando en este sangriento mar,
Lugar donde no solía yo habitar.
No puedo ya ni las estrellas mirar,
El cielo llora en lluvia los llantos
Que mis áridos y secos ojos no han de derramar.
Me quiero dejar llevar, pero no puedo,
Ahora sin nada que perder;
A la vida juego, al destino apuesto.
Gastando sueños como si estos me sobraran,
Gastando tiempo como si algo de él me quedara.
Como se siente la fría llama
De fuegos que no queman,
Llamas que no alumbran.
Siento como si mi corazón lentamente se sumerge,
Como si mi espíritu lo resiente,
Mi mente se enferma lentamente.
Tu voz silenciosa susurrándome al odio,
Lentamente olvidando el olvido,
Paradójicamente, recordando cuando era feliz contigo.
¡Como duele! ¡Esta amargura es un veneno!
¡Me quema las entrañas!
Me arde, el corazón me aplasta,
La mente me extermina y la locura parece coherente salida.
No puedo más, no quiero más,
Quiero dormir, quiero brillar, no quiero por este amor sufrir más.
Aquí en desamparo, que cruel esta maldita realidad.
Que dolor tan poderoso el saber,
El poder ver lo que mis sentimientos reprimen.
Navegando en este sangriento mar,
Lugar donde no solía yo habitar.
No puedo ya ni las estrellas mirar,
El cielo llora en lluvia los llantos
Que mis áridos y secos ojos no han de derramar.
Me quiero dejar llevar, pero no puedo,
Ahora sin nada que perder;
A la vida juego, al destino apuesto.
Gastando sueños como si estos me sobraran,
Gastando tiempo como si algo de él me quedara.
Como se siente la fría llama
De fuegos que no queman,
Llamas que no alumbran.
Siento como si mi corazón lentamente se sumerge,
Como si mi espíritu lo resiente,
Mi mente se enferma lentamente.
Tu voz silenciosa susurrándome al odio,
Lentamente olvidando el olvido,
Paradójicamente, recordando cuando era feliz contigo.
¡Como duele! ¡Esta amargura es un veneno!
¡Me quema las entrañas!
Me arde, el corazón me aplasta,
La mente me extermina y la locura parece coherente salida.
No puedo más, no quiero más,
Quiero dormir, quiero brillar, no quiero por este amor sufrir más.
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