La descripción e interpretación de una visión
La mujer en el trono de cristal eras tu. Segura y cómoda en un trono de cristal. Observabas atentamente en una bola de cristal en tus manos; como oráculo intentando descifrar el futuro. En mi visión habían más señales del futuro; un cielo estrellado. Cada constelación clara, cualquiera con dones y estudios arcanos en la astrología podía descifrar, como lo hicieron los Mayas, lo que sucedería por siglos por venir. En el horizonte se presenciaba el alba, tenue, tranquila, amorosa. Brindaba una paz, un alba clara, no oscura. También se veía una ciudad con edificios en marfil y mármol, en piedras blancas y resplandecientes.
Un mar negro, tan negro como un alma condenada, tan negra como la sagrada noche, oscura y llena de misterios. Esos misterios son los secretos que no se pueden revelar, son los secretos que mi luz no alcanza a ver. ella, que eres tu, vestía un traje largo, blanco. La pureza de esa cómoda emperatriz se percibía, se podía ver a través de sus ropajes y se podía percibir su comodidad...
pero cuidado, por qué el trono es de cristal y tus ropajes frágiles. Puedes ser traicionada, en tu visión hacia el futuro puedes ser atacada. Tu trono es cómodo, pero es de cristal, es frágil y tu trono puede tornarse en una silla de cristales rotos, una caja de torturas y de dolor. Cuidado con tus pasos, que estas bien y con mirada hacia el futuro, pero mantente alerta que el enemigo habita en las aguas y las aguas muy profundas son...
La mujer en el trono de cristal eras tu. Segura y cómoda en un trono de cristal. Observabas atentamente en una bola de cristal en tus manos; como oráculo intentando descifrar el futuro. En mi visión habían más señales del futuro; un cielo estrellado. Cada constelación clara, cualquiera con dones y estudios arcanos en la astrología podía descifrar, como lo hicieron los Mayas, lo que sucedería por siglos por venir. En el horizonte se presenciaba el alba, tenue, tranquila, amorosa. Brindaba una paz, un alba clara, no oscura. También se veía una ciudad con edificios en marfil y mármol, en piedras blancas y resplandecientes.
Un mar negro, tan negro como un alma condenada, tan negra como la sagrada noche, oscura y llena de misterios. Esos misterios son los secretos que no se pueden revelar, son los secretos que mi luz no alcanza a ver. ella, que eres tu, vestía un traje largo, blanco. La pureza de esa cómoda emperatriz se percibía, se podía ver a través de sus ropajes y se podía percibir su comodidad...
pero cuidado, por qué el trono es de cristal y tus ropajes frágiles. Puedes ser traicionada, en tu visión hacia el futuro puedes ser atacada. Tu trono es cómodo, pero es de cristal, es frágil y tu trono puede tornarse en una silla de cristales rotos, una caja de torturas y de dolor. Cuidado con tus pasos, que estas bien y con mirada hacia el futuro, pero mantente alerta que el enemigo habita en las aguas y las aguas muy profundas son...

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