A todo el que osa entrar

La vida es un laberinto, es un nudo, una acertijo al que hay que buscarle la respuesta. Muchas veces el dolor es el gran maestro y al descubrir la leccion más grande de todas, la vida es amor, comprendemos los grandes mensajes de la vida.

Toda luz tiene oscuridad, toda oscuridad tiene una luz. Que sea bienvenido todo el que osa entrar a mi mundo interno, ahora si, advierto que el que entra jamas sera el mismo.

sábado, 24 de enero de 2009

Me visto de luna

Yo solo y un poco abandonado
A oscuras en mi mesa de comer.
Aquí sentado analizando cada paso.
Entras tu, mi amada, a esta escena tan conocida.
Brillas de repente con una sonrisa que solo tu tienes.
Me dejas saber como en esta noche te sientes.
Es muy extraño verte con tal magnitud
Pero reconozco en que solo tu
Solo tu apareces cuando más te necesito.
Como siempre diré, mis raíces vienen
De la tradición de la luna.
Como rescate divino apareces tu
La dueña de mis raíces, mi bella luna.
Apareces para arrullarme en tu seno,
Para calmar mis pensamientos,
Para dormirme de nuevo.
Que bueno que te veo, amada luna,
Que bueno que me visitas,
Te amo, te veo, te envío un beso.
Te amo, te amo, te amo.
Por que para mi eres más que polvo y roca
Eres belleza, amorosa y diosa.

Porque lo siento

El amor es el sentimiento más sincero del mundo
A la misma ves es el sentimiento más mentiroso.
Es abusado, ultrajado, maltratado, mal usado
Y sin embargo sigue ahí potente, parado.
Como guerrero que no se rinde,
Como caballero en su corcel se queda en pie.
Es un poder para los débiles,
La libertad para los encarcelados,
La fe para los que no tiene ya nada que perder.
El amor es lo que siento por ti,
Lo que siento por ella,
Lo que siento por todos.
Es lo que me protege de mi pasado,
Lo que me hizo olvidar el odio,
Ademas de mantener mi razón.
Es lo que me mantiene corriente,
Mantiene mi vida en un margen perfecto.
Dentro de todas mis imperfecciones me encuentro en esto
Divino, imperfecto; amoroso y arrogante; desapegado y amarrado.
Paradojas sin sentido es lo que siento mi corazón,
Mientras escribo me desvío, siento como fluyó en fluidos,
Como voy viajando sin sentido y siento todos los sentidos
Palpitando, erizando, saboreando, escuchando, observando todo.
Solo quería perderme, solo quería sentirte, solo quería vivirte a ti.
Mi divino amor, mi dulce amor, mi paz, mi lugar de tranquilidad.

martes, 20 de enero de 2009

Una Historia En Otra

—Existen momentos en la vida —decía el maestro sentado en posición de loto, —en donde una persona se ve enfrentada a muchas cosas a la ves. Uno no entiende porque las cosas cambian, y sinceramente, yo tampoco las entiendo.

La aprendiz observaba con atención sus ademanes al hablar. Ella lo conocía físicamente muy bien, pues pasaban casi todos los días juntos. Ella sabia cuando su maestro le tendía una trampa, o por lo menos casi siempre. Veía en sus ojos las verdades, en sus labios los temores y en su sonrisa cuando lograba algo que el deseaba, cuando una trampa funcionaba.

—Sabes, existen momentos en los que tenemos algo por tanto tiempo que no nos damos cuenta que todavía lo tenemos, se nos hace un vacío... —el entonces hizo silencio y corrigió sus palabras, —se crea una monumental costumbre.

—¿Como así, maestro? —pregunto la joven sentada de la misma forma en que el se encontraba. Se noto un pequeño disgusto en su rostro, pues a el no le gustaba el titulo de maestro, el sabia que solo era un guía, nada más y nada menos.

Tomando una bocanada de aire profunda y exhalando dijo, —hace mucho tiempo atrás existía en unas tierras lejanas un guerrero que ganaba cada batalla a las que se enfrentaba. Este gran guerrero estuvo en la alta estima del pueblo por muchísimo tiempo, ellos lo adoraban. Así comenzaron las leyendas y los mitos sobre el, hablando de como el era descendiente de los dioses y de como el poseía poderes de inmortalidad. —Se detuvo un instante mirando a las estrellas, meditando en lo que iba a decir. Tomo arena en sus manos y cerrando su puño las dejo caer por el orificio que deja su puño por la extrema interna de la mano. Como hipnotizando a su aprendiz, llevandola a visualizar mejor la historia y para que penetrara en las entrañas de su mente, haciendo más fácil el análisis del mensaje escondido.

Hablando ahora en un tono más firme, pero sutil continuo, —un día entonces el gran guerrero se enfrento a un granjero, un hombre viejo y flaco.

—¿Por qué a de un hombre tan poderoso, va a enfrentarse a un pobre viejo? —pregunto ella con una curiosidad lógica.

—Por el derecho a la mano de su hija. El guerrero lo hizo por el amor, o tal ves la lujuria que sentía por la hija del viejo. —Contesto el maestro, así satisfaciendo la curiosidad de la joven. —Una ves en el campo, el guerrero saca su espada y la arremete en contra del viejo, este la esquiva con poca dificultad porque aunque el guerrero era fuerte, él era muy lento. Combatieron todo el día hasta llegar la noche. El viejo con solo velocidad llevo el menor peso de la batalla, el guerrero había utilizado toda su fuerza y estamina para intentar darle un solo golpe mortal. El viejo entonces con su bastón le dio un golpe en la rodilla haciendolo caer de bruces y luego un golpe en la cabeza, dejandolo inconsciente. El guerrero entonces cae en una depresión, una tristeza agobiante porque por una sola caída había perdido la gloria que había formado en si por muchísimo tiempo. Nunca había caído así que no sabia como trabajar con una situación como era la derrota.

Ella lo miro intensamente a los ojos —no entiendo...

Piensa querida, existen momentos en nuestras vidas en las que estamos tan alto, por tanto tiempo que nos vemos invencibles, inmortales. Hay momentos en los que nos vemos derrotados, se nos hace caer de rodillas al suelo y nos preguntamos como algo tan bello, termino tan destrozado. No nos damos cuenta de que nada a cambiado y que los dioses solo nos han dado una oportunidad para crecer, una oportunidad para mejorar. Hacernos ver que no somos perfectos, pero dandonos la oportunidad para acercarnos a esa perfección.

—¿Que hizo el guerrero? ¿Se recupero? —pregunto la joven con mucha curiosidad.

Esa parte de la historia te toca a ti escribirla —el maestro la beso en la frente y se acomodo en la arena para acostarse a dormir. —Se nos acaba la comida, pronto tendremos que salir de este desierto. —Agrego el maestro antes de quedarse en silencio.

Ella no respondió; el sabia que ella estaba al borde de un gran cambio y que las cosas iban a mejorar.

En el Desierto


Caminaba el maestro con su aprendiz por el desierto. Ella sin entender la razones del silencio del maestro no aguanto en su desesperación y le reprocha al maestro el “porque de esta larga y dolorosa odisea”. Ella observaba como las raciones se agotaban y ya habían empezado a beber agua de los cactus del desierto. El maestro no contesto a la pregunta de la joven.

El ya la había llevado fuera de las ciudades, de la vista de los mercantiles que tanto la deseaban y el había cubierto su cuerpo con trapos oscuros que cubrían de tal manera su erotizante figura que no se podía distinguir si era un hombre o una mujer lo que había allí, debajo de los trapos. Antes de conocer a el maestro era deseada por todos, se entregaba y vivía en una plenitud de ignorancia inmensa. Sí, el maestro conocía de los errores de sacar a alguien del yugo de la ignorancia, para algunos seres, la ignorancia es sumamente cómoda.

Ahora ella no era más que una mendiga más aprendiendo de un maestro en el que ella confiaba pero no siempre escuchaba.

Aprenderás a andar por el desierto antes de aprender a andar por la vida. Aprenderás a conversar con el silencio sin que tus labios pronuncien sonido, aprenderás, joven, a conversar con la oscuridad y darte cuenta de que sin ella la luz no existe.

Ya entiendo eso —reprocho la joven interrumpiendo al maestro. En su desesperación se dio cuenta de que interrumpió a su señor y pido disculpas tirándose al suelo —perdón, maestro, disculpe mi torpeza.

¿Por cuanto tiempo tendré que seguir perdonando tu torpeza? No eres torpe, solo impaciente. Lamentablemente conoces la teoría, tienes el conocimiento de la metafísica, las filosofías sobre la existencia obligatoria de los opuestos, pero querida, no tienes la sabiduría para aplicarlos a la vida.

Ella lo miro a los ojos, con lagrimas derramándose por sus mejillas, no de pena, pero frustración. Se pone de pie y sacude la arena que quedo en sus rodillas. Los trapos que traen se forman en una capucha que a la ves cubren sus labios.

Cuando aprendas a meditar en movimiento, a escuchar el susurro del viento, a hablar sin una palabra pronunciar, entonces, solo entonces saldremos de este desierto y regresaremos a Béchar. —El maestro continuo caminando en silencio, envuelto en sus trapos y con el bastón largo en mano derecha. Entonces añadió sin pausar la marcha —yo no se como salir de aquí. Tome un rumbo que nunca había tomado y estoy tan perdido como tu, pero a través de la enseñanza que te quiero dar, aprenderé más sobre las rutas de este desierto y la meditación que contigo hago me llevara a tener más y a ser más.

La aprendiz sorprendida por la revelación de su situación continuo la marcha sin emitir sonido.

Algunas lecciones, las mas importantes no se pueden enseñar, solo se pueden adquirir por medio de la experiencia. Incluso cuando nada hace sentido.

lunes, 19 de enero de 2009

Es y no Es...

La espiritualidad es la liberación del cuerpo, no el castigo de este.

La espiritualidad es la sincronización de las mentes humanas en sus individuales pensamientos.

La espiritualidad no es la castidad sino el balance de la sexualidad humana.

La espiritualidad no es la justicia y moralidad ciega, sino la ley natural y la sensibilidad hacia la necesidad de los demás.

La espiritualidad no son unas leyes establecidas por hombres, sino son la voluntad divina y la única ley universal; el amor.

La espiritualidad no es el ayuno; es evitar los excesos.

La espiritualidad no es religión, sino el contacto directo con el espíritu creador.

La espiritualidad no es llegar al templo a tiempo, sino encontrar dentro de nosotros nuestro templo.

La espiritualidad no es lo que dictan los otros sobre mi, sino lo que puede salir de mi que sea de crecimiento para los otros.

La espiritualidad no es quien esta correcto o incorrecto, sino como podemos llegar a un entendimiento mejor compartiendo y dialogando.

La espiritualidad no es estar en lo correcto, sino ir aprendiendo de los errores que vamos cometiendo.

La espiritualidad no es un libro sagrado, sino como leemos el mundo en el que vivimos y como nos centramos y así nos liberamos para encontrar la divinidad en nuestra mortalidad.

La espiritualidad no es Dios, por qué Dios es espíritu pero a través del conocimiento de este como ser etéreo llegamos a un mejor entendimiento de quienes somos y hacia donde vamos.

La espiritualidad no es sumisión, sino tener el poder de levantarnos y actuar por cuenta propia.

La espiritualidad es y es en cada uno de nosotros pero nosotros tenemos que encontrarla en nuestro ser.

La espiritualidad es amor y no hay verdad más alta que esta o por lo menos no la he encontrado.

Entre Poemas y Fotografías

http://umbracorax.deviantart.com